Aaaaaaaaaaaaaay que feliz soy
Hace tiempo que me he quedado muda en este blog. Pero hoy voy a escribir.
He estado algún tiempo sin argumentos, sin ideas, sin palabras, esto de vivir lejos de mi casita me come las ideas. Aún así, me he decidido a escribir porque desde hace un tiempo todos hablan sobre mi cambio. Meditando mientras me bebo una infusión (mami, mándame otro paquetito con tus hierbasss) he llegado a la conclusión de que sí, que cambiado. Durante estos meses he dejado atrás periodos de silencio, de malestar, de vivir conmigo pero sin mí, y he vuelto. Muchos dicen que me he vuelto una loca, otros una rebelde, otros que se me ha ido la cabeza completamente, pero... ¿acaso soy una inmadura por vivir mi vida? Inmadurez la que tenía antes. Pero ya no. Ahora sé disfrutar, vivir, reír, sentir y lo más importante, no sé llorar.
Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaayyyy, que feliz soy. Nunca pensé decir estas palabras.
Solamente me falta mi isla y mi familia para alcanzar la plenitud. Pero aun así, aaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyy que feliz soy.
Ahora sé que soy yo, Leticia, la que habla sin parar, la que ríe hasta llorar, la que dice tonterías, la que disfruta, la que baila, la que canta, la que VIVE.
Gracias por cambiarme.