Rutina
Llega el momento de poner punto y final al mayor periodo vacacional del año, lo sé, eso implica hacer maletas y volar… volar a otra isla.
Admito que estas últimas horas en La Palma no son fáciles, siento que fue ayer cuando pisé mi isla para disfrutar del verano y sin quererlo se ha ido. Aún recuerdo lo que sentía hace un año, nervios, tristeza, nostalgia, curiosidad… no niego que ahora no sienta tristeza, el año pasado dejaba grandes cosas y personas atrás, pero ahora ese número de cosas y personas se incrementa.
Sin embargo, el curso 2009-2010 será diferente. Mi frase mítica, “mamá quiero ser periodista” se está cumpliendo poco a poco, en Tenerife he conocido personas maravillosas, he vivido momentos buenos y otros no tan buenos, he crecido, madurado y lo más importante, olvidado. ¡Vamos! Que no me puedo quejar de mis primeras experiencias como universitaria/ama de casa.
En fin, se acabó el verano. Guardo el bikini y saco del armario la chaqueta y la bufanda porque ¡madre mía el frío que hace en La Laguna! Me toca retirarme, por un tiempo, a mi lugar de estudios a culturalizarme y a enriquecerme intelectualmente que no viene nada mal. Como el año pasado, me despido con un “hasta luego” de mi Isla Bonita, sólo hay una diferencia, ahora el corazón no me lo llevo en la maleta.
Promesa número 1 cumplida
Por fin el punto número 1 de mi post anterior se ha cumplido. Y es que desde el pasado jueves tengo carné, por lo tanto, mis ingestas de alcohol serán menos frecuentes, la frase “¿me llevas a…?” formará parte de mi vida y tendré menos dinero en la cartera por culpa de la gasolina. En fin, así es la vida del conductor, ¡pero me encanta!
Puedo prometer…y prometo
Puedo prometer... y prometo que:
- Cuando me saque el carné
- Me canse de la playa
- Tenga que volver a Tenerife
- Se acaben las fiestas
Volveré a utilizar palabras para rellenar este blog.

