Señores pasajeros les informamos que…
Otro año más regreso a la isla vecina para continuar con los estudios. Pero esta vez he tardado un poco más de 30 minuto, tiempo que dura el vuelo de La Palma a Tenerife , en pisar tierra.
Como ya saben los profesionales que decidieron ubicar el aeropuerto de Tenerife Norte estaban bebidos o pasaban por momentos poco lúcidos cuando determinaron que el aeródromo iría en la parte norte de la isla, famosa por su inestabilidad atmosférica. Debido a esta decisión poco acertada el aeropuerto sufre a lo largo del año múltiples cancelaciones, retrasos, incluso se ve obligado a cerrar sus puertas en varias ocasiones.
Esta vez no fue diferente, el aeropuerto volvió a cerrar ya que una densa niebla cubría la p...., perdón, maldita pista. ¿Lo peor? Que a mí me pilló en mitad del vuelo y peor todavía, después de una hora y media de subidas y bajadas intentamos aterrizar. Lo confieso, me acojoné, pero por suerte pude volver a pisar La Palma, ¡qué momentos más bonitos!...
Por suerte, y bajo mi rotunda negativa, ese día no volví a volar. Lo hice al día siguiente, he de reconocer que el vuelo fue estupendo, tranquilo y sin sobresaltos, pero yo no respiré tranquila hasta llegar a Tenerife (jajaja.)
Ahora, llevo unos días ya asentada en La Laguna y poco a poco voy retomando mi vida universitaria. El susto ya quedó a un lado y vuelvo a tener unas ansias locas de subirme nuevamente en un avión y regresar a mi isla. Pero, por el momento, eso tendrá que esperar.
¿Te gustó este artículo?
Aún no hay trackbacks.
