El blog de Leticia Rocha

28dic/122

De Leticia a Leticia. De periodista a periodista

Esta entrada es especial. Leticia Marichal, a parte de tocaya y futura colega, es una diplomada en Turismo con la que coincidí en algunas optativas de la carrera. Ella hacía malabares para cuadrar horarios, ya que asistía a clases de varios cursos, y yo me afanaba en terminar mis estudios. Un encuentro esporádico en un bar, en donde hablamos de lo que estábamos haciendo, hicieron que esta gomera pensara en mí cuando Acirón, mi profesor en el pasado y el suyo en el presente, les propuso realizar una entrevista a alguien que estuviera relacionado con este mundillo. Al principio me abrumó un poco porque soy de las que piensa eso de "pero quién soy yo para que me entrevisten si lo que me gusta a mí es hacer preguntas", pero luego pensé que yo también estuve hace muy poco en su lugar y entre colegas hay que ayudarse. Para mí sorpresa, resulta que Leticia ha ojeado mi blog y me informó de que hay personas por ahí que saben de la existencia de este humilde sitio. Si es así, me gustaría que se manifestaran, seguro que podríamos compartir grandes conversaciones.

A Leticia le prometí que, en cuanto me pasara la entrevista, se la publicaría. Aquí está, no me lío más, la protagonista de esta entrada es ella, una magnifica persona y seguramente gran profesional. Ha sido un placer hablar con ella, porque aunque aquí haya una retahíla de preguntas y respuestas, la charla que mantuvimos fue mucho más intensa y enriquecedora.

Leticia Rocha, Graduada en Periodismo por la Universidad de La Laguna

“A VECES SIENTO MIEDO”

Leticia Marichal

Leticia Rocha es una joven palmera de 22 años, Graduada en Periodismo, actualmente cursa estudios de Grado en Relaciones Laborales. Su afán por la escritura le ha hecho merodear en el mundo de los blogs. Con el objetivo de ser periodista cumplido, Leticia se define como una chica de variados gustos, curiosa, amante de la lectura y de los nuevos “escaparates virtuales”.

P: ¿Cómo ve el futuro de la profesión periodística para jóvenes como usted, que se han graduado recientemente?
Dicen que está mal, yo llevo tres meses graduada y no me gusta pensar que la cosa está mal, porque no quiero ser pesimista. Soy de las que cree que si te levantas todos los días y trabajas, con un poco de optimismo y sales adelante, a lo mejor consigues tu oportunidad. Lo bueno es que el tener una carrera universitaria te abre la mente y piensas que el mundo no se acaba aquí.

P: ¿Cuáles considera que son las premisas básicas que un profesional de la comunicación debe seguir, desde el punto de vista de la ética y la deontología?
Yo creo que siempre hay que informar con verdad y no dejarnos manipular. Aunque se esté en un medio con una ideología X, siempre hay que tener claro que se es periodista.

P: ¿Cómo cree que los medios deben tratar cuestiones especialmente sensibles, en aras de evitar el morbo y/o el sensacionalismo?

A la gente lo que le gusta es el morbo y el sensacionalismo. Hay que priorizar y dar la información. Hay muchos medios que lo que buscan es la audiencia y prefieren el morbo a la información. Si veo un medio que juega con cuestiones de ese tipo, directamente cambio y selecciono otro.

P: En su blog afirma tener miedo y no creerse lo que los informativos cuentan. ¿Siente decepción ante la actitud de muchos periodistas?

Sí. Admiro a muchos periodistas, pero también hace pocos días, viendo las noticias sentí miedo, porque no me creo lo que dicen. Es una combinación de tristeza y a la vez miedo. Tristeza, porque ya no se tiene en cuenta la información estricta y miedo, porque nos están manipulando.

P: ¿Ve posible un cambio donde la información se anteponga a los intereses políticos y de otra índole?
Soy muy optimista y romántica. Siempre he dicho que el periodismo prima sobre los intereses políticos. Es cierto que hay muchos medios, que tienen un poder político que los está controlando, pero yo sí creo en un periodismo libre.

P: Si bien existen mucha manipulación y sobornos, también hay profesionales que saben ejercer la actividad periodística con honradez y rigor. En algunos casos el buen periodismo es censurado, ¿qué opinión le merecen este tipo de prácticas que coartan la libertad de expresión en detrimento de un trabajo digno y respetuoso?
Censura va a haber siempre, a nadie le gusta escuchar opiniones contrarias. Yo pienso que hay que ser libres y se nos tiene que dar la oportunidad de opinar y de informar.

P: ¿Piensa que las redes sociales son una buena herramienta para darse a conocer profesionalmente o un modo de limitar la intimidad de los periodistas?

Las redes sociales hay que saberlas usar. Es la forma que utilizo para darme a conocer. Empecé a utilizar las redes sociales como “ventana al mundo” el año pasado, cuando estaba en 4º de Periodismo. Comencé a realizar un curso de Community Manager, una práctica consistía en pensar una marca y lanzarla a las redes sociales. Fue entonces cuando se me ocurrió elaborar mi marca personal, Leticia Rocha. Así me empecé a publicar en las redes y en mi blog, ahí hablo de lo que hago y de cómo lo hago. Es mi modo de hacer contactos.

P: ¿Qué opina con respecto a las situaciones en que las fuentes reclaman, que se ha falseado u omitido parte de la información facilitada?
Los periodistas tenemos unas determinadas líneas o minutos y hay que cortar. Si eres periodista y ejerces la profesión sabes lo que se puede omitir y lo que no, y lo que es de interés general y lo que no. Se deben, por tanto, seguir unos criterios de selección de la información.

P: El plagio es uno de los males más comunes en los medios, ¿considera que tiene algún tipo de justificación?
Si lo hiciera sería porque no me doy cuenta. Un fallo lo tiene cualquiera, pues somos humanos. Si llegara el momento en que me pasara eso, pediría perdón. Debemos ponernos en el lugar de la otra persona, siempre debemos citar. En la Facultad de Ciencias de la Información se enseña a citar y creo que no nos vamos a olvidar. No hay ningún tipo de justificación para el plagio.

P: Su trabajo como Community Manager en la web de desarrollo de videojuegos y aplicaciones, Promineo Studios ¿Le permite aplicar alguno de los principios éticos y deontológicos aprendidos durante el estudio de su carrera como periodista?
Sí, hay muchos Community Manager que son periodistas. Esta actividad consiste en llenar de contenidos las redes sociales de alguna empresa. Hay que seleccionar información y a eso me enseñaron en la Universidad. Visito muchas páginas especializadas en videojuegos y ahí hay mucho sensacionalismo. Aplico el saber diferenciar entre lo que es información y lo que no. También sigo los principios éticos en el momento de escribir para saber llegar a los demás.

P: ¿Hay algún periodista o persona significativa, que por su buena labor se haya convertido en un referente a seguir?
Aunque suene a tópico, ya que es “el periodista del momento”, a mí siempre me ha gustado Jordi Évole porque es políticamente incorrecto. Dice lo que no le gusta escuchar a algunos, y lo que le gusta escuchar a la mayoría. Ana Pastor también me gusta, antes seguía Los desayunos de TVE por ella.

P: ¿Qué consejos daría a futuros periodistas? ¿Y qué le hubiese gustado que le aconsejaran?
A los futuros periodistas les diría que sean optimistas y que no decaigan. Aunque les digan que el panorama está mal, hay que seguir luchando. Les diría que intenten hacerse un huequito, por muy pequeño que sea, y que el mundo es grande. Les aconsejo que siempre luchen por trabajar en lo que quieren, es lo que estoy haciendo yo, porque quiero ejercer como periodista. Lo importante es que nadie les quite la ilusión.

20nov/120

Los informativos me dan miedo

Hace unas horas me ha pasado algo que no me había ocurrido nunca. Como de costumbre, hago demasiadas cosas a la vez y ya que me es casi imposible sentarme a ver unos informativos completos, aprovecho cuando estoy haciendo alguna otra tarea. Por eso hoy, veía las noticias mientras doblaba calcetines y recogía el estropicio reinante en mi habitación. Entre calcetín y calcetín me vino a mi cabeza una idea escalofriante, incluso, por un momento estuve a punto de desecharla, pero recapacité, volví a darle un par de vueltas y en voz alta dije: “no me creo los informativos”. Y tengo miedo, sí, mucho miedo. Yo, antes, veía la televisión y creía aquello que me decía un hombre o una mujer sin piernas (o eso creía), que me miraba a los ojos y me contaba lo que estaba ocurriendo. Ahora, sin embargo, cuestiono casi todo lo que dicen, no me lo creo. No quiero ser así, porque creo en la información, pero sería mentirme a mí misma si digo que secundo lo que me cuentan.

He vetado tantos canales que ya no sé muy bien donde puedo ver unos informativos veraces, sin tintes políticos y que antepongan la información. Eso sí, he encontrado una nueva funcionalidad a estos espacios televisivos, consiste en ir viendo noticias y apuntar mentalmente lo que haría y lo que no. Es divertido y esperanzador.

5ago/120

Despidos en RTVE ¿simple casualidad?

Leopoldo González-Echenique ha hecho limpia en RTVE sin casi terminar de colocar sus cosas en su nuevo despacho. A la destituciones más sonadas de Juan Ramón Lucas y Toni Garrido se suma la de Ana Pastor, la cual lo confirmaba en Twitter, red social en la que tiene una gran actividad: “He sido cesada de #Losdesayunosdetve. Orgullosa del trabajo de TODO el equipo. Día triste pero hoy más que nunca sigo creyendo en el periodismo” “Digan lo que digan, sé que me cesan por hacer periodismo. Y no me han ofrecido nada concreto”.

Cesar por hacer periodismo, que irónico ¿no? Entonces ¿qué se va a hacer a partir de ahora en RTVE? Soy de las que no les gusta opinar sin argumentos o fundamentos, por eso, esperaré a conocer la gestión que realiza el nuevo equipo de la televisión y radio pública. Eso sí, los despidos no son simple casualidad, la nueva directiva sabe muy bien qué fichas mover para llevar a cabo una gestión donde, espero, esté muy presente la información. Información, que no manipulación, aunque visto lo visto, tengo mis serias dudas.

Si me tuviera que quedar con algo de estos tres profesionales sería con el magnífico trabajo que desempeñaba cada jueves Toni Garrido en La Nube, con las preguntas que muy pocos periodistas como Ana Pastor se atreverían a hacer y con las palabras que Juan Ramón Lucas nos dedicó el día de la graduación: “no está la profesión para alegrías, que os voy a contar, pero es saludable que gente ilusionada y con ganas, tenaz y decidida, a pesar de la que cae, agite este oficio, mueva este patio y aporte ideas y energías. Bienvenidos al oficio y a por todas, nos veremos”.

Y tanto que no está la profesión para alegrías. Rechazan el trabajo de grandes periodistas que, día a día, luchan para hacer un periodismo de calidad, imparcial, objetivo, en fin, periodismo. Los que ocupen sus puestos...¿harán lo mismo? Lo veremos.

28feb/120

El poder de informar

Ya lo dijo Edmund Burke en 1774, señalando al palco de la prensa: “Hay tres poderes en el Parlamento. Pero allí, en la galería de los periodistas está el CUARTO PODER, EL MÁS IMPORTANTE DE TODOS”. Fue, por tanto, en el siglo XVIII cuando la Prensa obtuvo la distinción de CUARTO PODER, a partir de este momento no ha dejado de consolidarse.
Los medios de comunicación, ya sea prensa, radio, televisión y por qué no, internet, ejercen su poder a través de empresas informativas, que se consolidan en torno a dos objetivos: ejercer el poder de informar y obtener beneficios económicos. Aunque cada vez es más usual encontrarse con empresas cuyo interés es exclusivamente económico, relegando la información a un segundo plano y dotándola de un papel meramente ornamental.
De sobra es sabido que, para poder ejercer el poder de informar, es necesario convivir en democracia. No obstante, este sistema de gobierno queda eclipsado por la irrupción de empresas informativas que actúan al mas puro estilo dictatorial. El público no elige a los propietarios o a los directores de un medio, están ahí por su poder adquisitivo.
Quizás, con el panorama descrito, suene un poco utópico hablar de pluralidad de voces, donde los grupos minoritarios sean escuchados, porque ellos también tienen mucho que decir. Sin embargo, son las grandes empresas, cúmulos de intereses y poderes, los que determinan qué es noticia. Aunque en el mundo haya cientos de historias mucho más noticiosas, si no son sensacionalistas, si no impactan a los públicos, si no producen miedo a la sociedad, si no tiene como protagonista al primer mundo o como víctima al tercero, esa información quedará en el anonimato.
José Schlosser comenta que “el CUARTO PODER configura los valores de la sociedad. Moldea actitud y creencias. Si bien es el motor de nuestra sociedad consumista, sus recursos son un bien natural”. Entonces, ¿dónde está el límite?
El límite está en las manos de cada uno de los lectores, consumir un tipo de información u otra es su propia decisión, he aquí la riqueza de la libertad de información. El lector, oyente o espectador no deja de ser el factor primordial de cualquier medio de comunicación, si éste demanda sensacionalismo, la empresa se lo dará, pero si en su demanda está el ser informado verazmente, todas aquellas empresas que se nutran del amarillismo irán en detrimento y serán superadas por las que ofrezcan información de calidad. Otra utopía, por cierto.
Por lo tanto, de la propia sociedad dependerá recibir buenos contenidos informativos. Si hasta el momento esto no ha sucedido será porque los grandes medios están haciendo un buen trabajo de dominación o porque, simplemente, a la sociedad le falta esa actitud crítica para parar el ejercicio de manipulación al que está sometida.

Leticia Rocha
Empresa Informativa y Grupos Multimedia
4º Periodismo

5feb/120

Relaciones Públicas 2.0

Internet se ha colado en nuestras vidas sin avisar, en pocos años ha conseguido llegar a miles y miles de personas. Son muchos los que dicen que si no estás en Internet no existes, pero, aunque cueste creerlo, es así. Probablemente sea por esto por lo que las relaciones públicas se han sumado a la era 2.0.

Como bien pude leer hace unos días en un libro especializado en Relaciones Públicas, “Internet es, con todo, un nuevo medio ideal para el establecimiento de relaciones”. Tanto es así que muchos empresarios han optado por incorporar a sus empresas los blogs, consiguiendo una mejora, tanto en las relaciones externas como internas. Entre las innumerables aportaciones podemos destacar que gracias a las bitácoras se puede acabar con la mala reputación que pueda tener la empresa, eso sí, para entrar en la blogosfera habrá que estar dispuestos a exponer una imagen honesta de la empresa y, además, se tendrá que tener muy en cuenta el diálogo con la comunidad.
No cabe duda, esta nueva práctica de relaciones públicas está tomando cada vez más fuerza. Son bastantes las empresas y personalidades que están presentes en las redes sociales, bien porque tienen una serie de profesionales que se lo aconsejan o porque ellos mismo así lo han decidido.

La proximidad y estar constantemente en contacto con los públicos va a generar una mejor aceptación entre estos. Podemos tomar como ejemplo las pasadas elecciones, donde la candidatos tuvieron una firme presencia en las redes, mucho más que en las del 2008. Gran parte de los candidatos se han sumado a la cultura del “tweet”, reproduciendo en pocas palabras lo que hacían en un determinado momento. Bien en un mitin, en una comida, viajando o simplemente dando un paseo, todos podíamos conocer lo que estaban haciendo los candidatos y futuros representantes de todos los ciudadanos. Con todo esto lo que se quiere hacer entender es que cuanto mayor sea la cercanía más aceptación existe por parte de los públicos.

El problema viene cuando muchos de estos políticos, justo después de las elecciones, abandonan la participación en estos ciberlugares. Todos los buenos resultados que hayan podido conseguir con anterioridad son tirados por la borda. Con estas acciones los públicos entienden que han utilizado este medio como un elemento de campaña más. Las repercusiones pueden ser nefastas.

Por lo tanto, el buen relaciones públicas deberá adaptarse a los nuevos tiempos y ejecutar buenas estrategias, ya sea en la realidad o en la red. Los públicos son los que deciden, por lo que tanto los profesionales como las instituciones o personalidades para las que trabajen deberán andar con pies de plomo, y ahora más que nunca, ya que vivimos en un contexto donde la comunicación cuenta como nunca lo hizo.

Leticia Rocha Pérez
Introducción a las Relaciones Públicas

31ene/120

Las relaciones públicas como fuente de información

Si entendemos al periodista como un público de las relaciones públicas podemos concretar que estas últimas son una fuente de información, ya que nutren a los medios de comunicación de contenido relacionado con su actividad.

El público objeto de un gabinete de comunicación, en las relaciones con la prensa, son los periodistas
, por lo que uno de sus principales objetivos estará centrado en buscar y conseguir un gatekeeping que le convenga al emisor. De esta manera, los gabinetes pretenden tomar parte en la formulación de la agenda-setting de un medio, es en estos casos cuando sale a relucir la palabra manipulación. Sea así o no, lo que no debemos negar es que los gabinetes de comunicación inciden ostensiblemente en el proceso de selección de la noticia (Ramírez, 1995).

Partiendo de la última afirmación, los gabinetes de comunicación contribuirán en la creación de una opinión pública a las prácticas, sean correctas o no, de la institución, empresa o personalidad para la que trabajen. Pero no siempre todo tiene que ser blanco o negro. En ocasiones, los gabinetes de comunicación inciden en los medios de comunicación para transmitir informaciones transparentes, que no tengan ningún tipo de repercusión negativa, sino que, simplemente, se creen para informar sobre lo que está aconteciendo.

El hecho de que los gabinetes de comunicación surtan de información a los medios de comunicación, tiene como ventaja que estos últimos se ahorran el complicado trámite que supone buscar la información y elaborarla. Aunque, en muchas ocasiones, la manipulación puede ser latente, porque determinados profesionales ni siquiera revisan la información, y, muchos menos, la contrastan o transforman los contenidos que los gabinetes envían, pudiendo estar cargados de informaciones falsas o de auto promoción.

Sea de una manera o de otra, lo que queda claro es que lo que debe primar es la transparencia. Una buena información es aquella que, independientemente de donde venga, cubre la principal necesidad del público, que no es otra que ser correctamente informado.

Leticia Rocha Pérez
Introducción a las Relaciones Públicas

   

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