¡Feliz Navidad!
Llego con un poco de retraso, porque generalmente esto se dice en las horas previas a Nochebuena y al día siguiente, pero más vale tarde que nunca.
Espero que lo estén pasando igual o mejor que yo. Por mi parte, les puedo decir que estoy unos días por La Palma, la isla más bonita que puede existir, aunque lo que tiene de bonita también lo tiene de fría.
Ando un poco liada, entre comidas, familia, amigos y ratitos que le dedico a los trabajos que me quedan para culminar el curso. Ya iré contando porque se aproximan tiempos de cambios.
Bueno, a lo que iba, pasen una Feliz Navidad, disfruten del año que acaba y reciban lo mejor posible el año entrante.
Yo me voy a leer un ratito al aire libre, que ya me queda poco para acabar El príncipe de la niebla de Zafón.
Por cierto, el que ven en la fotografía es el Señor Obama, no el Presidente de EE.UU, sino nuestro perro. Lo vestimos como un señorito, pero la ocasión lo requería, era Nochebuena.
“Nunca está pagada la violencia de una mujer”
Me quedo con esta frase extraída de un reportaje que El País ha hecho a la familia de Ana García, una de las tantas mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas.
No sólo hoy, 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género, hay que tener en cuenta a todas esas mujeres que han pasado o están pasado por uno de los mayores infiernos. Sino que siempre, los 365 días del año, hay que tenerlas presentes.
Debemos hacernos valer, somos hijas, madres, esposas o novias y no consentiremos que un hombre nos anule. Sólo en 2011 se han contabilizado 59 víctimas de la violencia de género.
Les dejo con "María se bebe las calles" de Pasión Vega, una canción convertida en himno contra la violencia de género.
Lo que nos queda por reflexionar
Supongo que para nadie ha sido una sorpresa los resultados de las elecciones de ayer. Es más de lo mismo, un quítate tú para ponerme yo. Las encuestas ya lo vaticinaban, Rajoy va a tener que empezar a hacer la mudanza e instalarse en La Moncloa, mínimo, 4 años. O no.
Como muchos españoles, he ejercido mi derecho a voto, más que nada por respeto a todas esas personas que lucharon para que hoy
nosotros podamos “decidir” quién nos representa. Decidir lo pongo entre comillas porque decidir lo que se dice decidir pues no nos dejan. Por mucho que parte de España haya hablado y haya dicho “no queremos seguir con el juego del bipartidismo”, nada, ni caso. O es blanco o en negro, bueno, en este caso o azul o rojo. O izquierda o derecha, hago otra apuntación, esto de derecha e izquierda también lo pongo en duda, porque los dos partidos que “nos representan” de derecha o izquierda tienen lo mismo que yo de alta y esbelta. Y aunque nosotros nos empeñemos en decir que no, que ni PP ni PSOE, la Ley Electoral (LOREG) que recoge el puñetero sistema D'hont es más fuerte que nosotros, y lo que viene a conseguir es que partidos con más votos tengan menos representantes en el Congreso que otros partidos con menos votos. Lo que quiero decir es que mientras PP y PSOE, o PPSOE que para el caso todo entra en el mismo saco, consiguen disputados y diputados con la mayor facilidad del mundo, a partidos minoritarios, y no por eso menos importantes o con menos ganas de trabajar, les cuesta sudor y lágrimas conseguir algún que otro representante. Y si a eso le sumamos que el PP ha obtenido mayoría absoluta, como se suele decir, apaga y vámonos. ¿Lo mejor de todo esto? que lo llaman democracia.

No sé ustedes, pero yo, un día después de las elecciones me siento igual: apunto de acabar una carrera, con un futuro incierto, mil planes en mi cabeza, sin rumbo fijo y sintiendo cada día más que España no es sinónimo de oportunidad. Si el señor Rajoy me hace cambiar de parecer, lo haré saber.
El tiempo entre costuras acabado
Acabo de cerrar el libro El tiempo entre costuras de María Dueñas. A decir verdad, llevaba mucho tiempo queriendo
comprarme este libro. En mis largos paseos por la zona de los libros de algún centro comercial, lo había tenido en mis manos, sopesando si comprarlo o no, pero, al final, siempre lo volvía a dejar en la estantería.
El día de mi cumpleaños dos buenos amigos tomaron una acertada decisión y me lo regalaron. Días después lo comencé a leer, pero como siempre estoy leyendo mil cosas a la vez he tardado una eternidad en terminarlo, pero no porque no me gustara, sino porque no dedico todo el tiempo que me gustaría dedicar a leer, más que nada porque no lo tengo.
Tengo que reconocerlo, debería haberme comprado este libro mucho tiempo atrás. Son 638 páginas cargadas de buena literatura. Una historia enmarcada en las primeras décadas del siglo XX, en un contexto convulso, tan caótico como la vida de Sira Quiroga, una joven modista que deja todo atrás para seguir a un amor, pero, como era de esperar, no tarda en llegar el desamor. Su vida sufre un revés, hará de su pasión una profesión para afrontar todas las adversidades y se codeará con la más alta alcurnia europea que en esos años dominaban el mundo. Y ahí lo dejo, si quieres saber más te invito a leerlo.
Como curiosidad, María Dueñas no sólo triunfó con este libro en España sino que ahora también lo está haciendo en Estados Unidos, tanto es así, que ya se está rodando una serie de su novela. La próxima temporada la podremos ver en Antena 3. Así que aprovechen a leerse ahora el libro.
Aquí les dejo un extracto del libro que me ha parecido bastante bueno y cargado de optimismo, a ver si me lo aplico.
“Por muy duros que fueran los tiempos, jamás se fue de su lado el optimismo con el que apuntaló todos los golpes y al que se acogió para ver siempre el mundo desde el lado por el que el sol luce con más claridad”.
Envite de nuevo
Como ya saben los estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Laguna están siendo invitados a participar en El Envite, un programa de debate de Televisión Canaria. Yo ya fui en marzo de este mismo año, lo podrán ver un poquito más abajo, pero hace unas dos semanas se me brindo la oportunidad de acudir de nuevo, en este caso el invitado era Sebastián Grisaleña, Presidente de la Confederación Canaria de Empresarios. No quiero sonar reiterativa pero ha vuelto a ser una grata experiencia y son pequeñas cosas que voy sumando a mis estudios, que espero que en un futuro se conviertan en profesión. Les dejo el vídeo aquí.
Extrañas elecciones al Rectorado de la Universidad de La Laguna
Para sorpresa de muchos estudiantes, esta noche, 14 de abril, el catedrático de Pediatría, Eduardo Doménech, ha ganado por segunda vez las elecciones al Rectorado de la Universidad de La Laguna. El actual rector se ha hecho con el 52,44% de los votos, venciendo así al catedrático de Didáctica y Organización Escolar, Javier Marrero.
Como bien dije al principio de estas líneas, los resultados han sido todo una sorpresa para el colectivo de estudiantes. Para el sector más numeroso de la Universidad, el candidato vencedor era Marrero, que consiguió 2.454 votos (66,18%), frente a los 1.254 (33,82%). Pero eso no es todo, para el personal de administración y servicios el rector también debía ser Marrero, con 331 votos (55,26%, mientras que Doménech sólo fue votado por 268 personas (44,74%).
Pero Doménech tiene que dar las gracias, desde lo más profundo de su corazón, a los profesores. Con sus votos han conseguido que el eterno rector vuelva a ocupar su asiento, aún caliente. Por un lado, el sector del profesorado doctor con vinculación permanente sólo le dio 354 votos a Marrero (37,30%), mientras que Doménech consiguió 595 (62,70%). Por otro lado, el sector del profesorado no doctor o sin vinculación permanente también le dio su voto de confianza a Doménech, que obtuvo 232 votos (64,99%). Marrero sólo acumuló 125 (35,01%).
Sólo con estos datos ya hay algo que no encaja, los alumnos y el personal de administración y servicios piden a gritos un cambio. Sin embargo, los profesores se sienten muy a gusto con Eduardo Doménech y vuelven a dejar el Rectorado de la Universidad de La Laguna en sus manos. Saquen sus propias conclusiones.
Pero si quieren seguir conociendo cosas curiosas, les diré más. Los alumnos representan el sector más amplio de la Universidad, para ser exactos hay 24.582 personas matriculadas. No obstante, las diferentes facultades, que constituyen esta institución, no llegan a reunir 2.000 profesores.
Con esto quiero decir que son mucho más importantes los votos de una mínima parte, pero poderosa, que los deseos de cambios del alumnado. A mí esto me huele a demagogia.
Los datos son esclarecedores, los alumnos se enfrentaron a las elecciones con una actitud derrotista, sólo el 15,58% del total han participado. Mientras que la participación de los profesores ha sido, en algunos casos, casi total -el profesorado doctor con vinculación permanente con un 83,35% y el profesorado no doctor o sin vinculación permanente con un 60,19%-. Por su parte, el personal de administración y servicios se presenta optimista y no desiste a la hora de intentar conseguir el cambio, participó un 74,10%.
Después de conocer todos los pormenores de las votaciones, sólo queda decir que los alumnos no tienen Rector, porque no ha sido designado por ellos. Este Rector pertenece al profesorado y así seguirá siendo por los siglos de los siglos.
“Envitada” al Envite
El pasado jueves estuve en Televisión Canaria. ¿Por qué? Resulta que el programa El Envite les da la oportunidad a los alumnos de 3º de Periodismo de La Universidad de La Laguna de participar en su programa. Después de pensarlo bastante tiempo me decidí a ir. Tengo que decir que la experiencia ha sido muy gratificante, lo volvería a hacer con los ojos cerrados.
Adoro mi carrera.
Aquí les dejo el vídeo, en el que salgo, por cierto, con 20 kilos más, es que la tele engorda
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